Cogió el vaso, repleto de whisky y lo movió con su mano de tal manera que los hielos tintinearan unos con otros. Él la miró y suspiró mientras desviaba la vista, estaba incómodo.
- Se que nunca te gustó que bebiera, o que fumara, o que hiciera cualquiera de esas cosas que tu consideras pérdida de tiempo.- dijo ella al darse cuenta de los gestos que él hacía.
Él negó ligeramente y sus labios se torcieron esbozando una ligera sonrisa.
- Nunca te lo eché en cara.- dijo mirando el paquete de tabaco de ella, seguía fumando L&M como hacía años, seguía enciendo el cigarro con el mismo tipo de mechero y sobre todo, seguía pidiendo el whisky con el mismo corte de hielo.- No has cambiado mucho por lo que veo.
Ella se llevó el vaso a la boca para sorber un poco de aquel alcohol destilado.
- Si te refieres a que sigo siendo la misma imbecil.. no, no he cambiado.- dijo ella cogiendo el paquete para sacar un cigarro.
El negó con la cabeza de nuevo, ella seguía siendo igual de sarcástica que cuando se conocieron.
- Supongo que te preguntarás... Por qué te mandé aquella carta y por qué hoy, 30 de noviembre, quería que nos viesemos.- dijo el templando el tono, tenía que escoger las palabras con sumo cuidado, ya que no quería errar de nuevo.
Ella sonrió, por primera vez aquella tarde, y él supo que no había nada distinto en ella, tal vez unos años más, pero en esencia, seguía siendo la misma.
- No sé porque has elegido el 30 de noviembre, pero en cuanto a la carta... ¿Sabes? Estuve mucho tiempo esperando algo de ti... y en la carta, hablabas de mi, me costó mucho abrirla, porque sabía que podrías derrumbar lo que con tanto esmero he estado todos estos años construyendo.- dijo ella con un tono cortante.
- Hoy hace 3 años te dije que no quería que estuvieras en mi vida... - dijo obviando los comentarios sobre la carta.- Y quería que fuera hoy.. porque quiero decirte, que dejarte marchar fue el mayor error que he cometido... y se que todavía estoy a tiempo de arrglarlo.- dijo el de un tirón y respirando profundamente.
- ¿Por qué estas tan seguro de que puedes arreglarlo? - preguntó ella mientras el cigarrillo se iba consumiendo sin que le diera ninguna calada.
- Estás aqui al fin y al cabo, leiste la carta y has venido.- dijo el como si fuera obvio.- Yo.. yo te quiero, nunca dejé de hacerlo.
Ella bajó la vista y bebió el whisky de golpe, en el fondo estaba preparada para ese momento, dio una calada al cigarro y lo apagó en el cenicero.
- Yo tambien te quiero... te quiero tanto.- le dijo con parsimonia y una tristeza incontenida.
El sonrió, por fin iban a poder estar juntos. Pero ella se levantó y con los ojos vidriosos esbozó una sonrisa... sincera.
- Y por eso se, que no me merecía lo que me hiciste, que no mereces que yo te haga feliz, que nunca mereciste que te quisiera tanto.- le dijo rápidamente.- No soy una mala persona y me hiciste sentir como si fuera un ser rastrero que se interpuso en un amor verdadero, me hiciste sentir una imbecil que creyó haber encontrado el amor.- dijo cogiendo el bolso, preparada para irse.
- Pero... pero estás aquí.- dijo él levantándose.- has venido, podías haberme ignorado.
- Necesitaba verte, porque hasta que no te viera, hasta que no te oyera, no iba a saber que es lo que siento por ti.- dijo ella.- Y lo unico que siento, es que ya por fin he terminado con nuestra historia.
Y dejandole a él con el corazón en un puño, se fue de aquel bar.
"La vida puede parecer muy dura, hay baches que pueden parecer insuperables, corazones que parece que nunca se recuperaran, pero la verdad es otra, si bien es cierto que la vida es dura, eso si, en la medida en la que dejamos que sea, porque al fin y al cabo, la importancia a las cosas se las damos nosotros... Hay otra cosa que no es cierta, todo se supera, y hasta el corazón más apaleado, con ilusión y algo de tiempo... puede volver a amar de nuevo"
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A veces seguir adelante , duele, duele en el orgullo y en el corazón, pero es mejor ^__^
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